de la terminal en funcionamiento, y la ampliación de este con el fin de poder albergar a los más
de 9000 pasajeros por hora que se esperan en una nueva terminal.
Lo que se quiere conseguir es un aeropuero más amplio y moderno, capaz de competir con las grandes terminales de España y Europa, así como dar alza al desarrollo económico de la Costa del Sol.

Si todo sale como está previsto, esta nueva terminal del aeropuerto malagueño acogerá, como ya
he dicho antes, a más de 9000 pasajeros/hora, aumentará el número de mostradores de facturación en casi 100 unidades, además de las más de 2500 plazas de aparcamiento nuevas que darán una capacidad a nuestro aeropuerto casi comparable a los más importantes de España.
Ahora la duda que surge es, cuando esté todo listo, ¿funcionará como es debido o tendremos que esperar otro año más a que Aena se acostumbre a la nueva terminal como ocurrió el verano pasado con la T4 de Madrid?
¿Tendremos que comprarnos un mapa para poder movernos por el aeropuerto?
En fin, mil preguntas que podemos hacernos.
Por fuentes cercanas a mi persona, se de buena tinta que lo que podemos esperar de esta ampliación es unos meses de caos absoluto, ya que en un verano normal lo hay, con una nueva zona desconocida para la mayoria del personal es de esperar que lo haya.
Todo sea por el aumento de puestos de trabajo que darán de comer a cientos de personas, vigilantes, guardias civiles, limpiadoras, transportistas, comerciales...o simplemente estudiantes como nosotros, ya que por ejemplo yo espero encontrar algún pequeño empleo para mejorar idiomas, y coger experiencia en el sector del turismo.
3 comentarios:
Lo que ocurrió con la T4 es distinto. Se inauguró antes de estar terminada por motivos electoralistas, para variar, teniendo que hacer las migraciones necesarias de logística, infraestructuras y hasta las aeronaves, la noche anterior.
Con la mitad de los terminales informáticos inoperativos, el personal de tierra, tanto Aena, como las compañías aéreas y de handling e incluso las fuerzas de seguridad desinformados, los usuarios desorientados y el sistema de tráfico aéreo continuando como en un día normal, el caos que se montó fue de órdago.
A estas alturas solo queda la incomodidad de tener que dar más vueltas que Marco en el día de la madre, para poder coger un puñetero vuelo a Málaga con Iberia, que opera enteramente en la nueva terminal desde su apertura.
Por suerte, hasta el Metro llega ya a la T4, completando un abanico de accesos como dios manda.
Cosa que no va a pasar con AGP (El código internacional con que se identifica al aeropuerto de Málaga), al que llegan cuatro autobuses, una sola línea de cercanías y un acceso para vehículos, compartido con todo el polígono que lo rodea y reducido a un carril por sentido. Olé sus huevos toreros.
Por cierto, a la Guardia Civil y la Policía, no les da de comer el aeropuerto. Si no existiera, los mandarían a otros servicios.
Bueno, eso si no contamos a uno que yo me sé, que tiene una higuera propia al lado de la pista...xD
totalmente de acuerdo sobre todo con lo de los motivos electoralistas
saludos
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